
Una herramienta crucial en nuestra metodología de diseño que nos acerca a ti.
El término moodboard se ha popularizado en los últimos años y se utiliza en distintas ramas de la industria creativa, pero a mí me gusta referirme a esta herramienta como un tablero de inspiración. Por lo general, un moodboard consiste en recopilar imágenes, texturas y colores, pero incluso los sonidos, olores y sabores pueden ayudarnos a plasmar las intenciones de diseño de un proyecto.
En arquitectura, esta representación nos ayuda a conocerte y entender de dónde vienen tus ideas. En este artículo te contaré un poco sobre el proceso que seguimos al diseñar y cómo una herramienta tan gráfica puede traducirse en un proyecto personalizado que nos permita convertir tus ideas en un espacio que realmente sientas tuyo.
Ven a tomarte un café con nosotros a la oficina. En esta primera junta queremos escuchar cuáles son tus expectativas de diseño, qué tipo de intervención estás buscando y qué esperas de nosotros. Te haremos una serie de preguntas para fijar el rumbo del trabajo y, posteriormente, comenzaremos a trabajar en el primer moodboard.
Al mismo tiempo, te pediremos que por tu cuenta busques referencias visuales y sensoriales de algunos elementos que te gustaría incorporar a tu nuevo hogar. Por ejemplo, si te gustaría que las escaleras de tu casa tuvieran cierto tipo de iluminación o barandales, o si tienes alguna idea particular para el jardín.

En la segunda junta te presentamos nuestra interpretación de las conversaciones previas. Desarrollamos una memoria descriptiva en la que sintetizamos todo lo que hemos discutido y lo plasmamos a nivel arquitectónico. Aquí es donde compartimos contigo nuestro primer moodboard y definimos la dirección estética y conceptual del proyecto, convirtiendo conceptos abstractos en elementos visuales concretos.
En la oficina contamos con muestrarios y ejemplos de acabados que puedes palpar con tus propias manos. Esto nos permite experimentar con diferentes combinaciones de materiales, tonalidades y elementos, y acercarnos poco a poco a la atmósfera que buscamos crear para tu proyecto.

Una vez presentado el plan de trabajo, nos sentaremos juntos a diseñar y a aterrizar el alcance del proyecto. Utilizaremos todas las referencias que hemos visto como punto de partida para crear algo nuevo, fresco y adaptable a tu presupuesto.
Recuerda que este proceso es personalizado, tú también formas parte del equipo de diseño. Cada referencia, imagen y sensación que estés buscando será tomada en cuenta para construir una propuesta que responda a tu manera de habitar.

Lo que buscamos es que puedas reconocer tus propias ideas en el espacio que construimos juntos. Si estás pensando en construir, remodelar o transformar tu casa, agenda una sesión de diseño y cuéntanos, nosotros nos encargamos de traducirlo en arquitectura.